Con más de 425 mil habitantes asentados sobre una angosta terraza entre el Pacífico y la Cordillera de la Costa, Antofagasta enfrenta un desafío sísmico particular. La zona concentra suelos granulares densos con intercalaciones de sales y costras calcáreas que alteran la propagación de ondas de manera impredecible. El terremoto de Tocopilla en 2007 dejó claro que la respuesta del terreno no es uniforme ni siquiera en distancias cortas. Cuando un proyecto requiere clasificación sísmica precisa, el ensayo MASW —Multichannel Analysis of Surface Waves— permite obtener el perfil VS30 sin perforar ni alterar el suelo. En el borde costero de la ciudad, donde la napa freática es somera, combinamos este método con ensayos CPT para validar estratigrafías. Más al interior, hacia La Negra, la presencia de rellenos antrópicos hace indispensable un análisis de licuefacción complementario antes de definir la cimentación.
El perfil VS30 no solo clasifica el suelo según la NCh433: define el espectro de diseño y puede cambiar el costo estructural del proyecto antiofagastino.
Contexto geotécnico local
Antofagasta creció sobre terrazas marinas y depósitos aluviales que bajan de la quebrada La Cadena, y buena parte del sector centro-sur se construyó antes de que existiera normativa sísmica moderna. El gran riesgo geotécnico aquí no es solo la amplificación de ondas en suelos blandos —que los hay en algunos bolsones— sino la heterogeneidad lateral en pocos metros. Un perfil de refracción sísmica clásico no logra distinguir inversiones de velocidad, mientras que el MASW sí resuelve capas blandas bajo estratos rígidos, un escenario común donde las costras salinas superficiales enmascaran depósitos menos competentes. El artículo 5.3.1 de la NCh433 exige clasificar el suelo de fundación según VS30 y período fundamental del depósito. Ignorar esta exigencia en zonas como el sector sur de la ciudad, con rellenos no controlados sobre paleocauces, expone la estructura a demandas sísmicas mal estimadas durante toda su vida útil.
Consultas frecuentes
¿Cuánto cuesta un ensayo MASW en Antofagasta y de qué depende el precio?345.000. La variación depende de la accesibilidad del sitio —si se puede tender el cable sísmico sin obstáculos—, la necesidad de fuente de alta energía en terrenos muy compactos como las gravas del sector norte, y si se requiere procesamiento adicional de modos superiores. El informe incluye el perfil Vs(z), la curva de dispersión, el valor VS30 y la clasificación sísmica según NCh433 y DS61.
¿Qué diferencia hay entre un MASW y un ensayo de refracción sísmica para clasificar el suelo?
La refracción sísmica mide velocidad de ondas P y asume que la velocidad aumenta con la profundidad. El MASW mide ondas superficiales Rayleigh y obtiene directamente la velocidad de ondas de corte (Vs). En Antofagasta, donde hay costras salinas duras sobre depósitos más blandos —una inversión de velocidad—, la refracción puede fallar y no detectar la capa blanda. El MASW resuelve ese perfil sin problema, y además entrega el VS30 que pide la norma sísmica chilena.
¿Se puede hacer MASW en terrenos con pendiente o en laderas de cerro?
Sí, pero requiere ajustes. La metodología asume estratificación horizontal, así que en pendientes superiores a 10 grados se corrige el procesamiento aplicando un modelo de capas inclinadas. En los cerros que rodean Antofagasta, donde muchas viviendas se emplazan en terrazas artificiales, el equipo configura el tendido siguiendo la curva de nivel y se documenta la inclinación para que el informe refleje esa condición. Si la pendiente es muy fuerte, se complementa con otro método geofísico.
¿Qué norma chilena exige el VS30 y para qué tipo de proyectos aplica?
La NCh433 en su artículo 5.3.1 define la clasificación sísmica del terreno según la velocidad de onda de corte promedio en los primeros 30 metros (VS30). Aplica a toda edificación que deba cumplir con diseño sismorresistente. El Decreto Supremo N°61 refuerza esta exigencia y establece los espectros de diseño según el tipo de suelo (A, B, C, D, E). En Antofagasta, la Dirección de Obras Municipales suele solicitar este estudio para proyectos de más de 5 pisos o cuando el suelo no es roca evidente.